2007.10.17 El póquer sobre las olas.
En Australia se organizó una atípica modalidad del póquer. En un acantilado que descendía directamente al mar fue instalada una terraza, donde unos jugadores echaron una partida de póquer. Bajo sus pies rugían enormes olas oceánicas.
En una pequeña terraza un total de seis hombres y mujeres jugaban a Póquer Extremo. Solamente el ganador pudo abandonar la mesa por tierra firme. Los perdedores tuvieron que descender por una cuerda hasta una cala situada debajo del acantilado.
"Tengo hijos, nada me asusta" comentó una de las participantes, cuando se estaba despidiendo de la partida. El triunfador, Hugo Asenjo, aseguró que se lo había pasado en grande. - Fue genial, aunque también terrorífico - dijo.
Son las cuartas eliminatorias consecutivas antes de la gran final submarina en el Caribe. Según el organizador, Peter Marcus, aquella fue la etapa más horrorosa. Las otras fueron celebradas dentro del círculo polar y durante un vuelo sobre el desierto cercano a Las Vegas.
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