2007.03.05 Jeff Simpson: cuesta cambiar la legislación.
Frank Fahrenkopf, el presidente de la Asociación de Juego Americana, American Gaming Association (AGA), ha dicho que los simpatizantes del póquer de Internet no lograrán convencer al Congreso de que el póquer es un juego de destreza. Los jugadores del póquer, los propietarios de los sitios para jugar y los editores de las revistas acerca del póquer esperan que tras los recientes cambios en el círculo de los dirigentes del congreso sea posible revertir el efecto negativo de la ley contra apuestas que obligó a las empresas líderes a dejar de prestar servicios a los estadounidenses y también dificultó de manera significativa las operaciones realizadas en las cuentas de los sitios de póquer.
De haber sido considerado un juego de destreza, el póquer quedaría fuera del alcance de la ley contra las apuestas. El ambiente en el Congreso no propicia la creación de una legislación favorable al póquer. "No tienen ninguna posibilidad de éxito", ha dicho Fahrenkopf.
AGA apoya los estudios de los juegos de azar por Internet, que han de determinar si existe una tecnología que permitiría asegurarse de que en las partidas pudieran participar exclusivamente los habitantes de los estados que permiten tales actividades y que los menores de edad no tuvieran acceso a tales juegos de azar. Si dicho estudio llega a demostrar que disponemos de la tecnológica capaz de lograr antes mencionados objetivos, existe posibilidad de poner en marcha una legislación según la que cada uno de los estados pueda decidir de forma individual si dentro de su territorio los juegos de azar son legales o no.
Sin embargo, Fahrenkopf ha confirmado que incluso si estos dos requisitos fueran cumplidos, es poco probable que los estados introduzcan unos impuestos tan bajos como para que posibiliten una competencia eficaz con las decenas de sitios de casinos de Internet, los que prácticamente no están sometidos a ninguna regulación ni sujetos a ninguna clase de tributación fiscal.
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