Averigua si vale la pena atacar más a menudo durante el juego.
Desde el momento en el que el póquer, tanto online como offline, se ha vuelto más popular, ha crecido el número de libros acerca de cómo jugar. Hace unos cuantos días me di cuenta de que la mayoría, si no todos, de los libros y las informaciones que había leído sobre el póquer tratan de la disciplina y de ser más cauto que tus contrincantes.
En los libros avanzados es posible encontrar muchas informaciones acerca de cómo evitar un juego poco sensato y liberarte de las emociones que rigen tu forma de jugar. Siempre aspiras a un juego perfecto que en realidad es mecánico. Suponiendo que juegas con buenas cartas es imposible que pierdas. Hasta este momento esta página no se diferencia en nada de los libros que he leído. He preparado un listado de recuadros, estadísticas y otras indicaciones acerca de cómo mantenerse lejos de la estrategia. Todo esto conduce a que alguien pueda creer que el póquer es un juego contra los números en vez de contra otros contrincantes.
Según mi opinión, el conocimiento de un jugador medio acerca de la modalidad Holdem va aumentando cada año. Por ciertas razones esto no cambia en nada su modo de jugar pero sí que son capaces de ver los jugadores que esperan recibir buenas cartas. Los jugadores saben evitar con más facilidad cometer errores. Creo que juegan por diversión, sin embargo, siguen sin querer perder. Este es el problema de los jugadores pasivos: no puedes sacar beneficio de las partidas ganadas.
Si aun no lo sabes, un jugador pasivo es uno que juega de forma muy conservadora y cauta. Su opuesto es el principiante que no sabe en absoluto cómo debe jugar y en cada reparto sube para ganarte. En vez de decirte que dejes de jugar con buenas cartas y esperes a unas realmente excelentes, intento prevenirte para que no seas considerado más bien un jugador muy precavido. Lo que sí tendrá lugar si te ven como un jugador pasivo. Eso quiere decir que estarás esperando horas enteras a recibir buenas cartas en vez de ganar pequeños botes o perder grandes manos y ser ganado. Básicamente, los jugadores débiles jugarán contra ti, si están convencidos de que pueden ganarte pero si te muestras demasiado duro, te dejarán en paz. Algunas personas que escriben sobre el póquer tratan de este tema en el caso de los límites altos. Lo peor que puedes hacer es jugar de tal modo que los jugadores débiles sean capaces de sorprenderte haciendo una buena jugada en tu contra.
Así que, ¿qué hago yo aquí? Creo que debes aprender unas cuantas habilidades utilizadas por los jugadores en los límites medianos y altos para poder ganar. Aprovechar bien el juego significa saber despegar del fondo para conseguir una combinación fuerte. Vas ganando si tienes un flop o un color y tus contrincantes no saben si los tienes o no y por lo tanto hacen unas jugadas inapropiadas en tu contra. Se trata de una característica muy importante del póquer y me sorprende que tan poca gente lo mencione en sus libros. Lo peor que puede pasar durante el juego es si subes de forma definitiva en la segunda vuelta y nadie te ve porque los jugadores te tienen miedo.
Hace unas semanas, cuando me puse a jugar y a perder, empecé a estudiar este concepto en el contexto de una partida de póquer con un límite bajo. Estaba jugando con un amigo que lleva jugando al póquer tanto tiempo como yo pero yo había jugado más veces con límites altos. Durante los dos últimos años jugué mucho al póquer online y mi amigo en los clubes. Ahora puedo ver una gran diferencia entre nuestros estilos de jugar. Él es más bien un jugador "anty-fish" (“fish” es un jugador que pierde con mucha frecuencia) y yo, uno pasivo. La competición en la mesa no hubiera podido ser más fácil. No estoy acostumbrado a jugar con contrincantes más fuertes que yo que acaban con mis tres compartimientos de fichas. Por otra parte, mi amigo tuvo un buen día y se llevó de la mesa lo que yo había perdido. Ahora observando su juego podría decir que tuvo suerte porque todo lo que había hecho fue exactamente lo contrario a todos los consejos de los libros. Probablemente tres veces a lo largo de la noche jugó a ciegas subiendo antes de que se reparta el flop. Esto quiere decir que supo subir el bote sin mirar las cartas. También podría haber hecho unos cuantos faroles. Deberías haber visto las sonrisas del resto de los jugadores que hubieran podido ganarlo con una pareja. Pero su estrategia no podría haber funcionado mejor. Los jugadores no podían creérselo cuando al final enseñaba una combinación decente para llevarse la mano. Todo lo que podían recordar era cuando él jugaba con 95 cartas de diferentes palos y siempre perdía contra ellos. Creían que era tonto y que no sabía lo que estaba haciendo. Por otra parte, todos ellos me respetaban cuando cada vez perdía y fui capaz de ganar apenas unas pocas fichas. Siempre te pones contento cuando llevas perdiendo tres manos y entonces te toca un flop top set (una pareja alta que puedes conseguir combinando una carta interna con cualquiera de las tres cartas comunitarias de flop) y nadie te ve.
Así que, ¿cómo es que el loco de mi amigo del colegio no solamente ha desarrollado una estrategia mejor para triunfar sino que también la está disfrutando? Todo esto es posible porque él no cree que los números y las estadísticas ganen en el póquer, sino que recuerda que se trata de un juego entre un jugador y su contrincante. Ha aprendido que la parte más importante para ganar dinero en el póquer es ganar la combinación/ el bote. Creo que la causa de mis derrotas es que he jugado al póquer online. Durante un tiempo estuve jugando de forma rutinaria de 10 a 15 horas al día, cosa que me encanta. Creo que mi juego llegó a ser tan mecánico que nunca había tenido posibilidades de probar diferentes opciones. Mi forma de jugar traía buenos y constantes resultados pero he perdido la técnica de cometer errores de vez en cuando durante el juego y obtener beneficios de las manos ganadoras. No estoy seguro pero tal vez sea lo que más necesites en las partidas con un límite alto y en las partidas en vivo, más que en las de límite bajo o jugadas online.
¿Qué hago ahora? ¿Debo dejar de jugar en vivo? Ni hablar. Ir reuniendo fichas y ganando es mucho más divertido que dejar de jugar. Solamente necesito perfeccionar mi estilo de juego para adaptarme a los jugadores que juegan con un límite bajo. Mi estrategia consistirá en hacer unas cuantas jugadas, igual que mi amigo, para que mis contrincantes me tomen por un jugador débil antes que por uno bueno. Los libros animan a pasarse todo el tiempo o la mayoría de él haciendo faroles en las partidas de límite alto pero no lo sugieren en el caso de las de límite bajo. No estoy de acuerdo con esto y creo que necesitas unos cuantos faroles y un poco de misterio en tu modo de jugar. Pienso que existe una relación directa entre cuán mala es tu combinación y cuán tonto te creen tus contrincantes. Deberías haber oído a aquel jugador que estaba sentado a mi izquierda que se pasó toda la noche quejándose ante mí de cómo mi amigo le había ganado jugando con 95 cartas de diferentes palos. No quiero acabar diciendo que debes jugar a lo loco. Solamente pretendo colarte la idea de aprovechar una buena combinación porque no es que estés jugando contra las combinaciones sino que estás jugando contra tus contrincantes.
Unos cuantos trucos para que te crean un verdadero inútil:
- Subir a ciegas: A partir de la persona que debe hacer la primera jugada haz dos apuestas antes de ver tus cartas. El repartidor te anunciará para esta mesa y serás considerado un aventurero. Los buenos jugadores te verán como una persona que debe hacer la primera jugada en la peor posición posible de la mesa y creerán que entiendes poco del juego. Felicidades, ¡ya eres un jugador arriesgado!
- Los faroles: que te pillen haciendo uno. Nada le pone más contento a un jugador que pillarte haciendo faroles. Esto funciona mejor que cualquier otra cosa. Quieres que ellos piensen que pueden obligarte a ser un jugador honesto. Enhorabuena, ¡ya sabes hacer faroles!
- Cartas malas: tírale una carta a un jugador durante el reparto y toda la mesa lo recordará cuando el jugador que hace nada estaba poniéndose de rodillas para levantarla, se pondrá a quejar. Despelléjalo con 78 cartas diferentes o con un K2 y se echará a llorar no solamente durante este reparto, sino en cada siguiente cuando tendrá que pagarte. Felicidades, ¡tienes una mano blanda de inicio!
- Tardar mucho en seleccionar las cartas: gana a una persona consiguiendo una escalera cuando la carta que te falta para lograrlo aparezca en la mesa, o bien con unas parejas en el turn o al hacer otra combinación que la planeada en flush y los jugadores apostarán que cazas las cartas. Enhorabuena, ¡ahora eres un cazador!
- Bebe: cómprate una birra y tómatela jugando. Recuerda que los libros dicen que nunca bebas durante la partida. Felicidades, ¡ahora eres un alcohólico!
Enhorabuena, te han puesto la etiqueta de tonto. Prepárate ahora para ganar una buena cantidad de fichas porque nadie siente respeto por tu modo de jugar y ha sido lo mejor que hubieras podido hacer para llevarte su pasta.
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